|
|
Quiero considerar este nuevo año., oh Jesús mío, como
una página en blanco que tu Padre me presenta
y en la cual irá escribiendo día tras día lo que haya dispuesto de mí en sus
divinos designios.
Yo
desde este momento escribo en la cabecera de la primera página con absoluta
confianza: Señor, haz lo que quieras de mí. Y al final de esta misma página
pongo ya desde ahora el amén, el sí de mí aceptación a todas las
disposiciones de Tu Voluntad divina.
¡Oh
Señor!, desde este momento, si a todas las alegrías, a todos
los dolores, a todas las gracias, a todas las fatigas que has preparado para
mi y que día tras día me irás describiendo.
Haz
que mi amén sea el amén de Pascua, seguido siempre por el aleluya, esto es,
pronunciado con todo el corazón, con la alegría de una entrega completa.
Dame tu amor y tu gracia y no necesitaré otra cosa para ser rico". |
|