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Más vale tener algunas precauciones para asistir a los 'antros' con el
mínimo de riesgos.
Por GERARDO OCHOA/ Grupo Reforma
Cd de México, México.-(24/Feb./2001).- Para muchos jóvenes, ir al antro o a
la disco es una diversión imprescindible, sin embargo, la epidemia de
inseguridad se ha extendido hasta estos rincones, y vale la pena tener
algunas precauciones para asistir a estos espacios con el mínimo de riesgos.
El alcoholismo y la drogadicción son sólo algunos de los problemas más
frecuentes entre los adolescentes.
* Beba con moderación: el peligro de beber en exceso es múltiple:
Expone a la persona a ser asaltada o sufrir cualquier tipo de agresión, pero
también a accidentes automovilísticos.
La habilidad para tomar decisiones adecuadas entre dos o más fuentes de
información visual, como luces que se mueven o coches que se desplazan en
sentido contrario, decrece con tan sólo 0.02 por ciento de alcohol, y con
0.05 por ciento ya hay alteraciones en movimientos oculares, la resistencia
a ser deslumbrado, el tiempo de reacción, la percepción de la luz roja y los
reflejos para cambiar rápidamente de dirección.
Para evitar el peligro, hay que conducir totalmente libre de la influencia
del alcohol. Lo que mejor funciona es el conductor designado: en un grupo,
alguno se compromete a mantenerse totalmente sobrio.
Por
supuesto, el cargo debe rotarse, y si acaso el conductor ha bebido, debe
esperar una hora por cada copa estándar (una cerveza, una copa de vino, ron,
brandy o de licor) que haya consumido para superar por completo el efecto
del alcohol.
* Asistencia en grupo: las mujeres que llegan solas se exponen más a todo
tipo de peligros, desde beber de más hasta que se les administren sustancias
somníferas en la bebida; en cambio, el grupo de amigos puede no sólo vigilar
la manera de beber de las jóvenes, sino también el comportamiento e
intenciones de las personas que encuentre en la discoteca.
* Comer antes: las bebidas se absorben más lentamente si se han consumido
alimentos aceitosos, como nueces y cacahuates, de esta forma aumenta la
resistencia al alcohol.
* Vigilar la bebida: el peligro de consumir un somnífero en la bebida es una
realidad. Estas sustancias se administran en las bebidas para inducir un
sueño profundo en la víctima, que es aprovechado para abusar sexualmente de
ella. Se distinguen el flunitracepam o Rohypnol y el gamahidroxibutirato o
GHB.
El flunitracepam es un fármaco legal, pero se vende ilegalmente con nombres
como "roji", "rohi", "rofi" o "roho". El gamahidroxibutirato sólo se fabrica
para el mercado ilegal. Su combinación con alcohol origina efectos muy
diversos y generalmente graves. Se conoce en la calle como "scup", "gabacho"
y "somatomax". Estas sustancias pueden ponerse en la bebida de la persona,
que cae en una profunda sedación.
Para protegerse, no hay que aceptar copas de extraños, y es necesario
vigilar su vaso para evitar que le añadan algo. Si la bebida sabe salada o
el agua de soda casi no tiene burbujas, evitar su consumo.
Y si se experimenta somnolencia, una sensación de pesadez o pérdida del
equilibrio, es mejor pedir ayuda o llamar a casa.
* Asaltos: los que se dedican a asaltar a las personas que salen de una
discoteca o bar prefieren como víctimas a aquellos que parecen estar bajo
efectos del alcohol, que van solos, que se estacionaron lejos de la entrada
o mujeres solas.
La mejor forma de seguir disfrutando de los antros es desarrollar una sana
actitud preventiva. No se trata de volverse paranoico, sino de disminuir el
riesgo, y nada se lleva mejor con la diversión a largo plazo que la cultura
de la prevención.
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